domingo, 7 de febrero de 2010

Venta de garaje




Ese sábado la casa se sentía más vacía. Dora viajó el día anterior a acompañar a su hermana recién operada. Los hijos ya hacía años que se habían marchado. El mayor a trabajar como ingeniero metalúrgico en una mina de oro. El otro al cielo, sí, de todas formas al cielo, se decía Jack, posterior a ese estúpido accidente en bicicleta.

Después de aquel trágico día todo se tiñó de gris y se sumergió en las aguas de la pena. Incluso el amor entre él y Dora pareció esfumarse o al menos impregnarse de una pesada bruma de tristeza y soledad. Como dos cisnes viejos en el extremo solitario de un lago, así dejaban pasar los días. De los “buenos tiempos” sólo quedaban fotos, algún póster olvidado en un dormitorio, un patín y una pelota de fútbol desinflada.

Él mismo ya no era el mismo. No sólo le pesaban los años del cuerpo sino por sobretodo los miles de años que llevaba en la cabeza y el corazón. Había vuelto a fumar, olvidó los ejercicios que por décadas hacía por las mañanas y dejó de pasear en bicicleta como autocastigo y discutible homenaje a su hijo fallecido.

Pero esa mañana fue diferente. No supo si era por la luz matinal o el verdor de los árboles que se traslucía por las desgastadas cortinas del salón o simplemente era porque, como hacía mucho tiempo, estaba sólo. Buscó en el fondo del viejo armario del dormitorio su equipo y luego bajó al sótano. Ahí estaba ella. Luego de revisarla rápidamente con ojo de experto, de inflar neumáticos y comprobar su funcionamiento decidió dar un paseo por el vecindario.

“Hay cosas que no se olvidan, como andar en bicicleta”, le gustaba repetir, pero su torpeza para maniobrarla y mantener el equilibrio en los primeros metros le contradecían. Muy pronto fue capaz de coordinarse, relajarse y disfrutar de esa antigua sensación de libertad que le otorgaba el recorrer calles y veredas sólo escuchando el sonido de su respiración. Hasta que una pequeña muchedumbre frente a una casa le hizo detenerse y descender de su vehículo.

Una venta de garaje. Nunca le gustaron. Las consideraba el trueque entre un pasado feliz y un futuro incierto y precario. Antesala, pensaba él, de estrechez y apremio, de frío y soledad. Nadie que se muda hacia un futuro mejor vende sus cosas. O se las lleva o las regala. Y punto.

Abriéndose paso por entre el mar de gentes lo vio. Un precioso sofá de tres cuerpos, de felpa rojo, de aspecto antiguo, pero muy bien conservado. Y se atrevió a acercarse a aquella mujer, probablemente la dueña de casa, de aspecto cansado, de intensos pero deslustrados ojos azules, de riguroso negro.

-¿Cuánto cuesta ese sofá? -preguntó a modo desinteresado.

-50 dólares -contestó ella.

Volvió a girar la cabeza para verlo. Cincuenta dólares y desechar un prejuicio, pensó.

-¿No es un precio muy bajo? -se atrevió a preguntar obviando el sentido común a toda transacción.

-Para mí está en su precio. Lo compró mi marido y le tomó cariño gradualmente. De hecho creo que me engañaba con él -dijo con una sonrisa triste y forzada.

Sólo con la ayuda de un vecino logró introducirlo en el pequeño estudio abandonado junto a la entrada principal de la casa. Quedaba bien y se veía mejor. Invitaba a sentarse, a acostarse sobre él, a leer un buen libro o simplemente dejar pasar el tiempo observando cómo las hojas del encino danzaban con la suave brisa de la tarde. Nuevamente lo examinó, pero ahora con ojos de propietario. Tela y madera impecables, desgaste propio del pasar de los años en sus esquinas, y en la base derecha, discretamente y cerca del suelo, un tatuaje con un apellido: Blackwidow. Probablemente su fabricante.

Tomó uno de sus libros abandonados, se quitó los zapatos y recostado cómodamente comenzó a buscar el último párrafo leído. Ya antes de siquiera ubicarlo un delicioso y embriagador sueño comenzó a envolverlo, los párpados pesaban como ladrillos. Se durmió profundamente. Y en ese instante fue que la olió. Olió esa extraña mezcla de sudor y piel de su primera novia, se transportó a sus años juveniles e inexpertos, de ímpetus y totipotencialidad. Nunca había vuelto a dar con ese aroma. Hasta ese momento. Despertó sorprendido, con un frescor nostálgico, vital. “Qué extraño”, pensó. Y retomó las escasas tareas de un solterón transitorio.

Ya Dora había regresado, ya la rutina se había apoderado de ambos, ya los días no tenían fecha. Pero recordó esa tarde de sábado y su sueño y le apeteció dejar la uniforme realidad para ir a revisar algunos documentos al estudio.

Sentado cómodamente, concentrado, revisaba los papeles de un antiguo seguro hasta que ese agradable cansancio le rodeó de nuevo. Y se durmió.

Su mano reposaba sobre el muslo de Rebeca. Siempre le gustó su piel. Blanca, suave, con un casi invisible vello que él jugaba a erectar. Siempre le gustó observar su gradual entrega, su respiración. Despertó excitado y con su entrepierna henchida como hacía años no notaba.

Comenzó a buscar e inventar toda oportunidad para ir al estudio y tenderse en el sofá. Durmiendo se le aparecían cada una de las jóvenes y mujeres que le habían gustado, enamorado, calentado.

Dora observaba el cambio y no decía nada. Notaba que Jack adrede dejaba pasar las horas en la pequeña habitación; finalmente optaba por no despertarlo en mitad de la noche e irse sola al dormitorio. El insomnio de los años, la próstata, la novedad de dormir “fuera” eran las explicaciones que se daba.

Aquella noche Jack se hizo el propósito de soñarla. Simona, más amante que novia, deslenguada y desprejuiciada, falsamente inocente, de caderas anchas y pechos generosos. Era ella la que proponía posiciones, juegos y lugares que a él jamás se le hubiesen ocurrido. Y ahí estaba, encima de él, sus gruesas piernas abiertas, sexo contra sexo, sus pechos al aire y meneándose al compás de su instinto, con esos ojos pequeños y brillantes que hacía aparecer en aquellas ocasiones. Moviéndose como sólo ella sabía hacerlo logró encender la raíz de su virilidad, generarle un calor en todo su vientre, que como lava ascendía desde sus entrañas. Su corazón palpitaba acelerado, su respiración cada vez se hacía más entrecortada. Ella le sonrió. Estirando sus brazos acarició los vellos del tórax. Y sintió la presión, la gran presión que se extendió por todo su pecho y hasta el cuello. Y dolor. Mucho dolor.

No era ni la época ni el día adecuado para ejercer de vendedora. Pero Dora debía deshacerse luego de casi todas sus cosas para irse a vivir con su hijo. De aquí y allá le saludaban, le preguntaban, le pagaban, se despedían y se iban. Y se acercó este señor de ya sus años con ojos vivaces preguntando por el precio de ese sofá rojo del pequeño estudio. Tanto, le contestó ella. El hombre volvió a mirarle. Parecía entusiasmado pero dubitativo. “OK, lo llevo”, le dijo. Y esbozó una pequeña sonrisa de satisfacción.

27 comentarios:

Von Rudy dijo...

A partir de una línea argumental que propuse, mi compañera (Alís) y yo nos retamos a desarrollar la historia. Ella ya publicó su versión en su blog (http://micajonde-sastre.blogspot.com/) y yo inicio este blog con la mía.
No es una competencia, no tiene que haber un ganador (ambos lo somos), pero si queréis opinar, sois bienvenidos.

Alís dijo...

Deseo que disfrutes con tu blog tanto como yo con los míos.
Me alegro mucho de que te hayas decidido. Los textos que estás escribiendo merecen ser compartidos.
Buena suerte, amor

PD: Sabes que tu versión me gusta más que la mía. Espero realmente que no sea una competición, o saldré perdiendo.

Sol dijo...

Quiero darte la bienvenida Rudy a este fascinante mundo blogguer... tienes la capacidad infinita de escribir cosas maravillosas... explotalas.. y que sea para bien para ti el compartirlas con nosotros...
Escribir es una bella manera de expresarnos, de comunicar, de hacer sentit!!!
Se que lo haras muy bien!!!
Besos cielo, que tengas un maravilloso dia!!!

J. eMe. dijo...

Te doy la bienvenida, al tiempo que os felicito a ambos porque no sólo habeis hecho de las letras algo más que una afición, sino que las habeis convertido en una pasión común. Un mundo apasionante se abre ante ti, espero que lo disfrutes tanto como tu pareja lo hace con sus blogs.

Mi más cordial enhorabuena por este primer texto, que espero sea sólo el inicio de los muchos que llegarán a partir de ahora.

Un gran y cordial abrazo y bienvenido.

H. Chinaski dijo...

Tu compañera ha jugado con una ventaja aparente al haber publicado ella primero. Pero en tu texto se descubren matices que, en mi opinión lo hace mas acorde con la historia. Es como si tu versión fuese mas "dura" que la de Alis. O dicho de otra forma, en la de Alis, se nota al toque femenino, al leer la tuya.
En cualquier caso me gustan las dos.

Un cordial saludo
H. Chinaski

Un saxofonista en mi salón azul dijo...

Hola! Pues yo como sé que mi Lady no se va a enfadar conmigo te diré que me gusta más la tuya porque como ella bien dice está llena de matices...
Pero mi premio se lo doy a ella, porque ha conseguido que abras tu pisito en este mundo cibernético y te dejes llevar por las letras y el maravilloso mundo que nos ofrecen. La imaginación, uff! los sentimientos! ¡Me encanta que le hayas hecho caso!

Y decirte que te seguiré, porque he disfrutado mucho leyéndote.
Un beso.
LADY JONES

PD. Eso sí, los dos blogs son calcos!!! jajajaja, dile a tu Lady, o tú mismo, ponle unas estanterías o unos cuadritos... jijiji.

Paco Alonso dijo...

Bienvenido Rudy, vengo a visitarte por recomendación de nuestra amiga Alís, te enlazo para poder seguir tu reciente blog.

Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

Montxu dijo...

Yo vengo porqué no me queda otra, nos amenaza con tirarnos el ratón si no pasamos a leerte.JAJAJAJA. Como puedes imaginar es broma.

Bueno leído el tuyo me voy al suyo y comparo, de primeras me gusta.

Me uno a tu blog.Agur un saludo.

MORGANA dijo...

Rudy..bienvenido a este loco mundo de la blogosfera..decirte que me han fascinado ambos relatos....y como quiero muchísimo a Alís y me parece maravillosa tu entrada,te enlazo.
Besos.Morgana

LUCIA-M dijo...

Bienvenido!!! Me gusta mucho cómo escribes trasmites esa ternura y sensibilidad que atrapa. Igual que mi querida Alis, teneis magia.
Besos.

Marisa dijo...

Bienvenido a nuestro
mundo, tienes talento,
disfrutaremos leyéndote.

Besos

Rochitas dijo...

Me imagino, por la excelencia del texto, que viene entrenando sus letras hace tiempo.
Ahora iré por el de Alis.

Yemaya dijo...

Te doy la bienvenida a este hermoso lugar, blogger, en el cual se pueden encontrar letras preciosas como las vuestras, en las que una pueda sumergirse y disfrutar de momentos bellos, melancólicos y tiernos.
Las dos hirtorias son geniales, escritas de distinta manera, pero eso no quiere decir que ninguna de ella sea mejor que la otra, a mi personalmente me encantan las dos y espero poder disfrutar vuestras letras por mucho tiempo.
Gracias Alis por darme la conocer de conocer este precioso lugar y a ti Rudí gracias por darme la oportunidad al publicar de poder disfrutar de tus letras.
Un beso y un susurro muy dulce para los dos

Nacho dijo...

Como vas a hacer uno al mes(me refiero a un post al mes) habrá que estar muy pendiente para leer lo que nos quieras contar.
Suerte y abrazos.

tecla dijo...

Fascinante Rudi. Qué imaginación y creatividad.
Bienvenido al bloguerío.

Mercedes González dijo...

Te doy también la bienvenida al mundo de los blogs. Espero convertirme en una seguidora incondicional tuya, al igual que lo soy de Alís.

Enhorabuena por el relato.

Besos

BB dijo...

Bienvenido, entonces, gracias a Alis por la invitación, me quedo, te sigo y esperaré los días de pago, entonces.

Un abrazo
BB

Asturiela dijo...

hola! bienvenido a este mundo bloguero. nunca está de mas darnos una oportunidad que no?

Húayat . dijo...

Querido Rudy, te doy por bienvenido a la bloggsfera y espero que sigas compartiendo tus textos, esta tu primera publicación me parece bastante agradable, pero quisiera puntuar la hilaridad del texto, que por favor tómalo como una observación constructiva, y créeme que yo me tomó el tiempo de leerlos, no así como otros que sólo pasan a saludar y muchas veces no leen lo de uno. A mí me ha pasado muchas veces. Bueno me alegro mucho por tu nuevo compañero, juguete como quieras sentir a tu blogg, yo al mío lo siento como hijo. Espero saber más de ti y cuenta con mi honesta amistad.
Salud-os desde mi desierto en llamas.

Von Rudy dijo...

Alís:
Gracias por darme confianza en comenzar este blog, y también por ayudar casi en un 100% a diseñarlo. Espero que pronto pueda ir ganando conocimientos para descargarte de este trabajo.
Y respecto a competir, tu sabes que no es lo más importante. Lo importante es ganar –broma-.

Sol:
A ver si logro tener constancia en esto de escribir. Infinitas gracias por darme ánimo!

J.eMe.;
Gracias por tus palabras. Aprecio mucho tu gesto porque se debe apreciar en lo que significa.

H.Chinaski:
Tendré que trabajar en aquello de los matices, para no encuadrarme en una sola forma de escribir. Agradezco que te hayas dado el tiempo para leer un texto que es largo en términos blogeros y probablemente menos interesante cuando viene de un neófito.

Lady Jones:
¿No has escuchado esos de que dos almas juntas con el tiempo se empiezan a parecer? Nada que ver en nuestro caso. ..el parecido del diseño es mera coincidencia. Creo que pondré fotos de botellas de cerveza, una pelota de fútbol – inflada- y algún calendario Pirelli para darle un toque personal.

Paco Alonso:
Espero no defraudarte con la siguiente publicación y no defraudar a Alís de hacerme publicidad gratuita entre amigos y conocidos.. Gracias.

Alís dijo...

¿Publicidad gratuita??? Ni lo sueñes.

Von Rudy dijo...

Montxu:
Gracias por unirte a mi blog. Espero que la siguiente publicación sea de tu agrado. Eso si, serán minicuentos independientes de los de Alís, aunque siempre revisados con su aguzado estilo.

Morgana:
Me alegra que te hayan gustado ambos relatos. Fue un buen experimento que deja entrever los distinos matices que uno y otro le dan a una misma historia. Como la vida…

Lucía-M:
Gracias por tus felicitaciones. Espero que la magia no se quede por el camino!

Marisa:
El talento se cultiva y probablemente tiene momentos en que se esfuma. Espero tener mucho tiempo para sacarle provecho. Gracias.

Rochitas:
Sin querer ser presuntuoso, creo que lo que más me gustó del texto que escribimos cada uno a su modo, fue la línea argumental. Pero en lo de escribir falta mucho, mucho, mucho…

Yemaya:
Te agradezco tus palabras. Y prometo, como a los demás que me leyeron, hacerme un tiempo para introducirme en vuestros textos. Como todo aprendiz, quiero observar y sólo después, ya con más soltura, comentar vuestro trabajo.

Nacho:
Eso del texto mensual me sirve de disciplina personal y es un período en el cual creo poder cumplir con la entrega, aunque esto tienta para ir colocando nuevos trabajos en forma más seguida! Gracias.

Nela dijo...

Bueno pues me uno a todos los demás dándote una cordial bienvenida (iba a decir calurosa, pero me controlé por mi Alís ;)
No sabría decir cual de los dos relatos me gustó más y no es por no mojarme, es que así fue, ambos nos dan un enfoque maravilloso.
Besazos para los dos.

Silencios dijo...

Llego desde el blog de tu chica ( mi niña siempre me encandila con sus excelsas letras), me habéis sorprendido los dos gratamente, me gusta mucho ver que estáis muy bien compenetrados, compartir la vida y además esta maravillosa experiencia y afición es una forma de ver la vida desde muchos ángulos.

Rydy , bienvenido a este mundo mágico de duendes, luciérnagas, hadas y pequeños arco iris que llenan nuestras vidas de retazos y sueños.

Te deseo que disfrutes tanto o más que todos nosotros/as ....

Mis besos siempre.

Von Rudy dijo...

Tecla:
Gracias por el cumplido.

Mercedes González:
También agradecido por tus palabras.

BB:
Espero que los días de pago lleguen luego y que sean días de satisfacción y no de frustración!

Asturiela:
La oportunidad me la están dando Uds. Gracias again.

Húayat:
Gracias por leerme con atención. No me quedó claro lo de la hilaridad del texto y me gustaría que en un próximo contacta me hablaras más de ello.

Alís:
Okey, lo sabía, nada es gratis y todo es conversable…

Nela:
Creo que ambos relatos aportan lo suyo. Y como dice una publicidad respecto a una madre y el amor por sus dos hijos de diferente edad : “A los dos les quiero igual, pero a uno de ellos por más tiempo…”Es una buena frase.

Silencios:
Ten mis agradecimientos por tu bienvenida. Y por los duendes, luciérnagas y hadas. Aunque creo que la línea de mis relatos irá por los monstruos, mosquitos, arañas de rincón y pulpos de 4 patas.

Húayat . dijo...

Estimado Rudy al hablar de hilaridad me debo a las secuencias de los hechos que narras. En todo caso tu texto es de grueso calibre literario, ya que cambias de tiempos en recuerdos del marido de Dora a lo actual de Jack. No pienses que soy perito en esto, para nada, pudiese haberme quedado callado, pero la idea es aportar. Y créeme que lo hago con mucho respeto y amistad hacia ti. Un abrazo fraterno.
Salud-os desde mi eje fraternal.

Taller de creación literaria dijo...

Hola Rudy. Lei hace muy poco tu blog recomendada por Alis y quiero felicitarte, tienes muy muy buenas imagenes, buenas comparaciones, metáforas y una soltura al escribir que es envidiable.

Gracias por escribir.
Lina Bilbao.